La final del Clausura 2026 comenzó con tensión, intensidad y un protagonista inesperado para muchos: Keylor Navas. Cruz Azul fue ampliamente superior durante gran parte del partido de ida disputado en el Estadio Ciudad de los Deportes, pero la falta de contundencia y una actuación monumental del arquero costarricense dejaron el marcador sin goles y mantuvieron con vida a unos Pumas que salieron fortalecidos rumbo a la vuelta en Ciudad Universitaria.
La Máquina dominó prácticamente todos los sectores del campo. Tuvo la posesión, generó las oportunidades más claras y empujó constantemente a los universitarios contra su propia área. Sin embargo, el equipo de Joel Huiqui volvió a sufrir el mismo problema que le persiguió en varios momentos del torneo: transformar superioridad futbolística en goles.
Del otro lado apareció Keylor Navas. El arquero costarricense sostuvo a los felinos cuando más sufrían y terminó convirtiéndose en el gran héroe de la noche para un equipo auriazul que prácticamente no logró competir ofensivamente en el primer capítulo de la serie.
Cruz Azul dominó, pero no logró romper el muro
Desde el arranque del encuentro, Cruz Azul tomó el control del partido con presión alta, circulación rápida y constantes llegadas por las bandas. Carlos Rodríguez manejó los tiempos del mediocampo y fue precisamente él quien tuvo una de las acciones más claras de la noche con un disparo que terminó estrellándose en el poste derecho de Keylor Navas.
Ese momento terminó marcando el partido. La sensación en el estadio era clara: el balón simplemente no quería entrar.
La Máquina siguió insistiendo con llegadas constantes, remates desde media distancia y presión sobre la salida universitaria, pero entre las intervenciones de Navas y la falta de precisión en el último toque, el cero permaneció intacto.
El empate terminó dejando sensaciones encontradas en el entorno celeste. Por un lado, el funcionamiento futbolístico dejó señales positivas; por el otro, la incapacidad de aprovechar el dominio podría convertirse en un problema serio de cara a la vuelta.
Keylor Navas sostuvo a Pumas en la final
Si Pumas sigue con posibilidades reales de levantar el título, gran parte de la responsabilidad recae en Keylor Navas. El guardameta costarricense tuvo al menos cuatro atajadas determinantes que evitaron la caída de los auriazules y mantuvieron la serie completamente abierta.
La experiencia del exarquero del Real Madrid volvió a aparecer en un escenario de máxima presión. Cada intervención generó confianza en sus compañeros y desesperación en la afición cementera, que veía cómo las oportunidades se escapaban una tras otra.
Pumas sufrió muchísimo defensivamente y nunca logró sentirse cómodo dentro del partido, pero encontró en su arquero la figura necesaria para resistir.
Pumas quedó a deber ofensivamente
El contraste ofensivo entre ambos equipos fue evidente. Mientras Cruz Azul generaba ocasiones constantemente, los universitarios apenas lograron inquietar en momentos aislados.
Juninho prácticamente desapareció del encuentro y terminó abandonando el campo apenas iniciado el segundo tiempo. Robert Morales quedó muy aislado en ataque y la única aproximación realmente peligrosa llegó cerca del final, cuando el delantero estrelló un balón en el travesaño.
El equipo de Efraín Juárez lució muy lejos de aquella ofensiva explosiva que eliminó al América y que fue una de las más peligrosas del torneo. Aun así, el empate sin goles les permite regresar a CU con el panorama abierto y con la ventaja emocional de definir frente a su afición.
El ambiente también quedó marcado por la polémica
El partido también estuvo acompañado por momentos lamentables en las tribunas. Durante varios lapsos del encuentro se escuchó el grito homofóbico dirigido hacia Keylor Navas cada vez que el arquero despejaba el balón.
La situación volvió a generar polémica alrededor del comportamiento de algunos sectores de la afición y podría traer consecuencias disciplinarias si la Liga MX decide intervenir tras lo ocurrido en la final.
Todo se definirá en Ciudad Universitaria
El empate deja completamente abierta la gran final del Clausura 2026. Cruz Azul tendrá que demostrar que puede sostener su dominio lejos de casa y, sobre todo, encontrar la contundencia que le faltó en la ida.
Pumas, en cambio, regresará al Olímpico Universitario fortalecido por el resultado y respaldado por una afición que ya convirtió cada serie de esta Liguilla en una auténtica batalla emocional.
La sensación tras el primer capítulo es clara: Cruz Azul dejó escapar una oportunidad importante y Pumas sobrevivió gracias a un Keylor Navas monumental. Ahora, todo se resolverá en CU.




