
Un debut esperado… pero lejos de lo ideal
El ingreso de Cadillac a la Fórmula 1 ha sido uno de los movimientos más esperados en los últimos años. Tras un largo proceso marcado por tensiones con Liberty Media, la histórica alianza impulsada por Mario Andretti finalmente tomó forma con el respaldo de General Motors.
Sin embargo, el arranque en pista ha sido más complejo de lo que muchos anticipaban.
Tras las primeras carreras en Australia y China, la nueva escudería aún no logra acercarse a la zona de puntos, evidenciando una brecha importante frente a sus rivales directos.
Andretti no se guarda nada: “Están oxidados”
Las primeras impresiones desde dentro del equipo no han sido complacientes. El propio Andretti lanzó una declaración que ha generado ruido en el paddock: tanto Sergio Pérez como Valtteri Bottas están “un poco oxidados”.
El diagnóstico apunta a una causa clara: ambos pilotos estuvieron fuera de la competencia durante toda la temporada previa. En un deporte donde cada milésima cuenta, ese año de inactividad comienza a pesar.
Más allá del ritmo, Andretti también dejó entrever problemas técnicos más profundos, como la falta de carga aerodinámica y la inestabilidad en la parte trasera del monoplaza. Factores que obligan a los pilotos a ser conservadores, priorizando terminar las carreras antes que arriesgar en busca de rendimiento.

La apuesta por la experiencia, en pausa
La elección de dos pilotos con amplia trayectoria no fue casualidad. Cadillac buscó asegurar un desarrollo más rápido del auto gracias a la capacidad de análisis y feedback de ambos.
Pero la realidad ha demostrado que la experiencia, sin ritmo reciente, necesita tiempo para volver a ser determinante.
En este punto de la temporada, el equipo parece estar más enfocado en construir bases sólidas que en competir directamente por posiciones relevantes.
Un arranque complicado… con un pequeño respiro
En términos de rendimiento, Cadillac se encuentra por detrás de equipos como Haas F1 Team y Alpine F1 Team, con una diferencia cercana al segundo por vuelta.
Sin embargo, hay un dato curioso que suaviza ligeramente el panorama: el equipo estadounidense se ubica por delante de Aston Martin F1 Team en la clasificación… aunque ambos sin puntos.
La diferencia ha estado en la consistencia: Cadillac ha logrado terminar las carreras, algo que su rival directo aún no consigue.
Un camino largo hacia la competitividad
El proyecto apenas comienza, y aunque las expectativas eran altas, la realidad de la Fórmula 1 es implacable con los nuevos participantes.
Cadillac enfrenta ahora el reto más importante: evolucionar rápidamente sin perder estabilidad en su desarrollo. La combinación de un auto en construcción y pilotos que buscan recuperar ritmo convierte este inicio en una etapa clave.
La temporada 2026 no definirá su éxito, pero sí marcará el tono de su futuro en la categoría.




