
El salto a Estados Unidos que marca el siguiente capítulo
El mercado internacional vuelve a sacudirse con un movimiento que mezcla nostalgia, ambición y espectáculo. Antoine Griezmann ha decidido cerrar un ciclo brillante en Europa para iniciar una nueva etapa en la MLS como jugador de Orlando City.
El club estadounidense confirmó su llegada con entusiasmo, destacándolo como una figura global capaz de elevar el nivel competitivo y mediático del equipo. El delantero francés se integrará en julio de 2026 con un contrato inicial de dos temporadas, con posibilidad de extender su vínculo un año más bajo la etiqueta de Jugador Franquicia.
Un adiós con tintes de leyenda en el Atlético
Antes de cruzar el Atlántico, Griezmann aún tiene capítulos por escribir con el Atlético de Madrid, donde se consolidó como una figura histórica.
Su legado no es menor: se marcha como el máximo goleador en la historia del club, superando incluso a Luis Aragonés, una leyenda rojiblanca. Con más de 200 goles y más de 400 partidos oficiales, “El Principito” se ganó un lugar permanente en la memoria colchonera.

A nivel de títulos, su palmarés incluye una Europa League, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España, además de una Copa del Rey conseguida en su paso por el FC Barcelona. Su influencia trascendió números, siendo pieza clave en momentos decisivos y constante protagonista en la élite.
La MLS sigue seduciendo a las grandes figuras
La llegada de Griezmann confirma una tendencia que no deja de crecer: la MLS se consolida como destino atractivo para estrellas internacionales. El campeón del mundo en Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 se suma a una liga que apuesta por talento, espectáculo y expansión global.
Además, su arribo abre la puerta a duelos que prometen captar la atención mundial. Entre ellos, los enfrentamientos ante Lionel Messi y Luis Suárez, ahora referentes del Inter Miami, en el siempre intenso Clásico de Florida.
Un nuevo reto, la misma ambición
A sus 30s, Griezmann no solo busca cerrar su carrera con tranquilidad, sino también seguir compitiendo al máximo nivel. Su llegada a Orlando no es un retiro anticipado, sino una apuesta por mantenerse vigente en un entorno distinto, donde su experiencia será clave dentro y fuera del campo.
La MLS suma talento, Orlando gana liderazgo y el fútbol global presencia una transición que mezcla legado y futuro




