
El capitán, al frente en el momento más difícil
La eliminación del Real Madrid en los octavos de final de la Copa del Rey, tras caer en Albacete, dejó un golpe duro en el seno del madridismo. En medio del silencio y la decepción, Dani Carvajal asumió el rol que exige el brazalete y dio la cara ante los medios.
El lateral derecho, capitán del conjunto blanco, fue claro, directo y autocrítico: el equipo no estuvo a la altura de lo que representa el escudo.
“No estamos a la altura de las expectativas”
En la zona mixta del Carlos Belmonte, Carvajal reconoció el mal momento colectivo y no buscó excusas:
“Tenemos dos competiciones fantásticas en las que vamos a luchar por todo. El equipo no está en su mejor momento, hay que trabajar duro, tenemos que dar todos muchísimo más”, aseguró.

El mensaje fue contundente y reflejó la conciencia interna de que el rendimiento mostrado está lejos de lo que exige el Real Madrid.
Perdón al madridismo y promesa de reacción
Más allá del análisis futbolístico, Carvajal puso el foco en la afición, la gran afectada tras el tropiezo copero. El capitán asumió su responsabilidad personal y colectiva:
“El mensaje es que tenemos que ir a por todas. Pedimos perdón a la afición, no estamos, yo el primero, a la altura de las expectativas de este club”.
Y cerró con una promesa que resume el sentir del vestuario:
“Prometemos dejarnos la vida en los próximos meses para que la situación se revierta”.
El Madrid, obligado a responder
El golpe en Copa deja al Real Madrid sin margen de error emocional, pero aún con dos grandes competiciones por disputar. La voz de Carvajal no solo busca calmar a la afición, sino marcar el punto de partida de una reacción que, en Chamartín, no es opcional: es obligatoria.




