AutomovilismoFórmula 1

Aston Martin enfrenta un problema crítico: vibraciones del motor obligan a limitar las vueltas de Alonso y Stroll

El inicio de temporada para Aston Martin en Fórmula 1 está lejos de ser ideal. El equipo británico enfrenta un problema técnico serio que podría afectar su rendimiento inmediato: las vibraciones generadas por la unidad de potencia están obligando a limitar las vueltas que pueden completar sus pilotos para evitar lesiones.

Según explicó el jefe del proyecto técnico, Adrian Newey, la magnitud de las vibraciones provenientes del nuevo motor Honda es tal que tanto Fernando Alonso como Lance Stroll deben restringir su tiempo en pista para no sufrir daños en los nervios de las manos.

Un problema mecánico con consecuencias físicas

Durante las pruebas de pretemporada, el monoplaza AMR26 sufrió múltiples inconvenientes de fiabilidad. Las vibraciones excesivas generadas por la unidad de potencia provocaron fallos repetidos en la batería del sistema híbrido, dejando al equipo sin repuestos en los test.

Aunque Aston Martin logró implementar una solución parcial probada en el banco de pruebas, Newey admite que el problema aún está lejos de resolverse.

“Lo que hemos conseguido ha reducido significativamente la vibración que llega a la batería, pero la fuente sigue siendo el motor”, explicó el ingeniero.

El chasis amplifica el problema

La estructura de carbono del chasis, extremadamente rígida y con muy poca capacidad de amortiguación, actúa como un amplificador de esas vibraciones. Esto provoca fallos en diversos componentes del coche, desde piezas sueltas hasta espejos que se desprenden durante el rodaje.

Sin embargo, el mayor riesgo no está en la mecánica, sino en los pilotos.

La vibración se transmite directamente al volante y, desde allí, a las manos de quienes conducen el monoplaza.

Un límite de vueltas para proteger a los pilotos

Según Newey, Alonso ha advertido que no puede completar más de 25 vueltas consecutivas sin arriesgar un posible daño nervioso permanente en los dedos.

Stroll, quien ya sufrió una lesión en la muñeca en 2023, tiene un margen aún menor: considera que 15 vueltas es el límite seguro antes de que el impacto físico se vuelva peligroso.

Esto obliga al equipo a diseñar estrategias muy conservadoras para el Gran Premio de Australia mientras buscan una solución definitiva.

Sin fecha para resolver el problema

Aston Martin reconoce que aún no ha identificado la causa raíz de las vibraciones en el motor Honda. Mientras tanto, el equipo mantiene cierto optimismo respecto al potencial del AMR26, aunque sabe que no podrá explotarlo completamente hasta que el problema sea solucionado.

Por ahora, la prioridad no es el rendimiento… sino proteger la salud de sus pilotos.

Y hasta que el origen de las vibraciones sea eliminado, Aston Martin tendrá que correr con el freno puesto en una temporada que apenas comienza.

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