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El nuevo Haas devuelve a Toyota a la F1 y apunta a ser una revolución en 2026

Toyota vuelve a los focos del Gran Circo

El VF-26 no es solo un nuevo monoplaza: es una declaración de intenciones. Haas ha devuelto a Toyota al primer plano de la Fórmula 1 tras más de 15 años de ausencia, y lo hace con un proyecto que aspira a romper el status quo.

El gigante japonés abandonó la F1 en 2009 después de invertir más de 400 millones de dólares por temporada, logrando apenas 13 podios pese a contar con uno de los mayores presupuestos jamás vistos. Desde entonces, Toyota se mantuvo lejos de la categoría reina… hasta ahora.

La alianza con Haas ya es una realidad, y el VF-26 es la primera gran prueba visual de ese regreso.


VF-26: nueva era, nueva identidad

El nuevo monoplaza del equipo estadounidense —presentado por ahora en versión virtual— deja claras varias cosas:
🔴⚪ Predominio del rojo y blanco, colores históricos de Toyota
⚫ Reducción del negro habitual en Haas
🚀 Diseño alineado con la nueva normativa 2026

Aunque no se trata aún del coche definitivo, el VF-26 sigue el camino que marcó Red Bull al mostrar primero la decoración y no todos los secretos técnicos. Aun así, se distinguen los cambios clave: aerodinámica activa, nuevas proporciones y el adiós definitivo a la era del efecto suelo.


TGR Haas: mucho más que un patrocinio

La unión va más allá del nombre. Desde 2026, el equipo competirá como TGR Haas, integrando a Toyota Gazoo Racing, el departamento deportivo de la marca nipona con presencia en WRC, WEC y rally-raid.

En lo técnico, Haas da pasos firmes hacia su independencia:

  • Desarrollará su propio simulador en Banbury
  • Dejará de usar el simulador de Ferrari
  • Mantendrá el túnel de viento de Maranello, uno de los más avanzados del mundo

Un equilibrio entre crecimiento propio y aprovechamiento de recursos top del paddock.


El gran sueño: un podio que lo cambie todo

Haas persigue un objetivo que aún se le ha negado: subir al podio en Fórmula 1.
Tras 184 Grandes Premios, su mejor resultado sigue siendo el cuarto lugar de Romain Grosjean en Austria 2018 y el de Oliver Bearman en México 2025. La imagen icónica sigue siendo la sorprendente pole de Kevin Magnussen en Brasil 2022.

Un podio en 2026 no solo sería histórico: convertiría a Haas en el equipo bandera de Estados Unidos, una lucha en la que también aparece Cadillac… y hasta Red Bull, ahora con Ford en escena.


Ocon y Bearman: experiencia y futuro

Para afrontar este desafío, Haas mantiene una dupla equilibrada:

  • Esteban Ocon, veterano sólido, competitivo y fiable cuando tiene oportunidades reales
  • Oliver Bearman, la gran promesa británica, con talento probado en 2025 y respaldo directo de Ferrari

El joven piloto apunta alto y no se descarta que, a medio plazo, termine vestido de rojo en Maranello.


Ocon pone los pies en la tierra

El propio Ocon reconoce que el inicio del 2026 no marcará sentencias definitivas:

“En la tercera o cuarta carrera sabremos algo más, pero no enseñará nada definitivo porque habrá desarrollo”, explicó el francés.

Y añadió:

“Queremos aprovechar carrera a carrera, hacer cosas buenas y ver cómo se desarrolla la temporada”.


Un proyecto que ilusiona

Toyota vuelve. Haas crece. Y la Fórmula 1 de 2026 suma un actor que puede alterar el equilibrio tradicional de la parrilla. El VF-26 es solo el primer paso, pero el mensaje es claro: esto no es un experimento, es una apuesta fuerte.


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